Formas clínicas de varices
Varices primarias o esenciales:
Constituyen la gran mayoría de esta patología.
Las podemos clasificar topográficamente en:
# Varices safenas internas y/o externas.
Son prácticamente la única forma de varices esenciales
susceptible de provocar trastornos tróficos graves.
# Varices difusas subcutáneas.
Se da sobre todo en la mujer. No suelen provocar la aparición de
úlceras.
# Varices aisladas no safenas.
Las lesiones cutáneas son raras.
# Varices dérmicas.
Se localizan preferentemente en los bordes del pie, en la parte
inferointerna de la pierna y el muslo, y en la cara externa del
muslo.
# Varices profundas idiopáticas.
Debidas a una hipotonía parietal asociada con insuficiencia
valvular de las venas profundas sin antecedentes tromboflebíticos.
Dan una amplia sintomatología subjetiva. Diagnóstico por la
flebografía. Muy poco frecuentes.
Varices secundarias:
*Varices posflebíticas
Las trombosis profundas dejan secuelas varicosas, por mantenerse la
dilatación de la red superficial y la insuficiencia valvular, incluso
con los troncos venosos profundos ya repermeabilizados.
Las secuelas serán tanto más graves y frecuentes cuanto más proximal
haya sido la trombosis. Son muy habituales.
Más frecuentes en la mujer y en la edad madura.
Morfológicamente, el aspecto clínico de las varices posflebíticas
puede resumirse en tres tipos fundamentales:
- El primer tipo es muy similar al de las varices safenas.
- El segundo tipo, se presenta como una insuficiencia venosa difusa y
anárquica.
- El tercer tipo se caracteriza por varices de pequeño o mediano calibre,
acompañando a una hipodermitis escleroinflamatoria.
*Varices congénitas por anomalías anatómicas:
# El síndrome de Klippel-Trenaunay.
Se manifiesta por una tríada sintomática unilateral, que aparece en la
infancia o la adolescencia y se caracteriza por:
- hipertrofia de una extremidad inferior;
- varices, y
- angíoma plano, existente ya desde el nacimiento.
# La agenesia de los troncos venosos profundos.
La importancia y topograiía de las varices varían en función de la
localización y extensiónde la agenesia venosa profunda; la similitud
con las varices esenciales puede ser absoluta.
# La fístula arteriovenosa congénita
Las varices se desarrollan en ocasiones de una forma relativamente rápida,
circunstancia que debe siempre llamar la atención. La falta de vaciamiento
de las varices cuando se eleva la extremidad constituye el segundo signo
de anormalidad; y el carácter pulsátil de las venas subcutáneas, el
frémito o un soplo continuo con refuerzo sistólico son elementos
diagnósticos, pero no siempre presentes.
# La ausencia o desarrollo insuficiente de las válvulas ostiales de una
de las safenas o incluso de otras válvulas situadas más arriba.
# La avalvulación femoral, bastante frecuente, sobre todo en el hombre,
que determinauna hipertensión ortostática y dilataciones iniciales de las
anastomosis venovenosas y secundariamente de las venas superficiales.
La avalvulación femoral es incurable, que da lugar a recidivas en otras
venas superficiales por dilatación de otras anastomosis.
# El síndrome de Cockett
La vena ilíaca primitiva izquierda queda comprimída por la arteria del mismo
nombre que se cruza con ella.
# Otras:
- anomalías anatómicas en la región del hueco poplíteo;
- anomalías de las anastomosis supramaleolares;
- varices laterales crurales;
- safenas anteriores en pacientes que carecen de safena interna crural, etc.
*Varices del embarazo:
Se desarrollan en general entre el segundo y el quinto mes y lo hacen más
frecuentemente en las multíparas.
Pueden observarse en las extremidades inferiores y también a
la altura de la pelvis. En la vulva, suelen ser unilaterales y pueden ser
fuente de complicaciones en el momento del parto (hemorragias y trombosis).
En las extremidades inferiores la topografía de las varices es bastante
peculiar: en efecto, no siguen todo el trayecto de una vena safena, sino
que se distribuyen por placas en la pierna o el muslo, revistiendo muchas
veces en estas regiones el aspecto de telangiectasias subepidérmicas, de
color azulado, rojo intenso o violáceo. Entre las complicaciones, cabe
citar la flebitis de la red subcutánea que es relativamente frecuente.
La patogenia de estas varices, parece poder afirmarse que es por
influencia hormonal.
*Varices de esfuerzo o de origen traumático.
Durante la práctica de deporte de alta competición, se producen
bruscas subidas de la presión hidrostática, que acaban repercutiendo
sobre las válvulas, pudiendo forzarlas, además de apertura de numerosas
anastomosis y de colaterales arteriales musculares, y por otra parte,
y sobre todo, se trata de un tipo de esfuerzo que representa un obstáculo
al retorno venoso, al ser contracciones sostenidas, mientras que las
contracciones rítmicas facilitan el retorno.
El factor principal parece ser el traumatismo a través de una lesión
directa de la pared venosa, la apertura masiva de comunicaciones
arteriovenosas o una trombosis venosa postraumática localizada con
destrucción de las válvulas. Un traumatismo mínimo puede resultar
suficiente.